Salud mental y cuerpo en la práctica de Yogaterapia

Una mirada pedagógica desde el trabajo corporal.

La salud mental puede entenderse como un estado de bienestar que permite a las personas afrontar el estrés cotidiano, desarrollar habilidades, aprender, trabajar y participar de manera activa en su comunidad. No se limita a la ausencia de enfermedad, sino que incluye la capacidad de relacionarse con el entorno de forma satisfactoria y de responder a los desafíos de la vida diaria

con mayor equilibrio.

Este estado no es fijo ni estable. La salud mental se ve influida por factores biológicos, psicológicos y sociales, así como por la historia personal y el contexto en el que cada persona vive. En este marco, el cuerpo no es un elemento separado, sino un territorio central de experiencia, registro y

adaptación.

Desde la Yogaterapia, el trabajo con la salud mental se aborda considerando esta relación estrecha entre cuerpo, experiencia vivida y contexto.

Desconexión corporal y salud mental

En situaciones de estrés sostenido o frente a experiencias traumáticas, es frecuente que se produzca una desconexión de la experiencia corporal. Este fenómeno puede manifestarse como una disminución de la sensibilidad, dificultad para registrar señales físicas o una tendencia a ignorar las necesidades del cuerpo.

Esta desconexión no es un error ni una falla individual, sino un mecanismo adaptativo. El cuerpo registra experiencias difíciles y, en ciertos contextos, disminuir la percepción puede funcionar como una forma de protección.

Desde la Yogaterapia, el objetivo no es forzar una reconexión, sino facilitar condiciones seguras para que la persona pueda volver a registrar su experiencia corporal de manera gradual, respetando sus tiempos y límites. La observación atenta de las sensaciones físicas y el trabajo con prácticas de atención plena pueden contribuir a ampliar la percepción corporal sin generar

sobrecarga.

Propiocepción e interocepción en la práctica terapéutica

El trabajo con la experiencia corporal es un eje central en la Yogaterapia con enfoque en salud mental. En este contexto, dos capacidades resultan especialmente relevantes: la propiocepción y la interocepción.

La propiocepción es la capacidad de percibir la posición, el movimiento y el equilibrio del cuerpo en el espacio. Permite orientar el movimiento, ajustar la postura y generar una sensación de estabilidad. En personas que experimentan ansiedad o desconexión corporal, el trabajo propioceptivo puede aportar mayor claridad en la experiencia del movimiento y favorecer una

sensación de sostén.

La interocepción, por su parte, se refiere a la percepción de las señales internas del cuerpo, como el ritmo cardíaco, la respiración, el hambre o la temperatura corporal. Desarrollar esta capacidad permite identificar con mayor precisión estados internos y necesidades fisiológicas, lo que resulta especialmente relevante en procesos de regulación emocional.

En Yogaterapia, ambas capacidades se trabajan de forma integrada, a través de prácticas accesibles y adaptadas al contexto de cada persona o grupo.

Estrés y sistema nervioso autónomo

El estrés es una respuesta fisiológica y psicológica del organismo frente a una amenaza real o percibida. Bruce McEwen (2000) lo define como una amenaza a la integridad fisiológica o psicológica que desencadena una respuesta conductual y corporal. Esta respuesta tiene como finalidad restablecer el equilibrio interno, o homeostasis, concepto desarrollado por Walter

Cannon.

El sistema nervioso autónomo cumple un rol central en este proceso. Regula funciones involuntarias como la respiración, la frecuencia cardíaca y la digestión, y se organiza en dos grandes ramas:

El sistema nervioso simpático, que se activa ante situaciones de estrés y prepara al organismo para responder mediante mecanismos de lucha, huida o congelamiento.

El sistema nervioso parasimpático, que favorece la recuperación, la digestión y el descanso, contribuyendo a restablecer el equilibrio luego de una situación de activación.

Cuando el estrés es puntual y de corta duración, puede resultar adaptativo. Sin embargo, el estrés sostenido mantiene activado el sistema simpático por períodos prolongados, lo que puede afectar la regulación emocional, el metabolismo y el sistema inmune.

Impacto del estrés sostenido en el cuerpo y la mente

La activación prolongada del sistema nervioso simpático suele ir acompañada de una sobreproducción de cortisol. Este proceso puede afectar funciones cognitivas como la memoria, debilitar las defensas del organismo y alterar los ciclos de descanso y digestión.

En el ámbito de la salud mental, el estrés crónico se asocia a mayores dificultades para regular las emociones, alteraciones del sueño y estados de ansiedad o desánimo persistente. Estas condiciones influyen directamente en la calidad de vida y en la capacidad de afrontar las demandas cotidianas.

Comprender estos mecanismos resulta fundamental para diseñar prácticas corporales con criterio terapéutico.

Estrategias de regulación desde la Yogaterapia

Desde la Yogaterapia con enfoque en salud mental, el diseño de las prácticas se orienta a favorecer la activación del sistema nervioso parasimpático, contribuyendo a disminuir la sobrecarga fisiológica y a ampliar la disponibilidad corporal.

Algunas estrategias habituales incluyen:

Prácticas que estimulan la interocepción y la propiocepción de forma gradual.

Movimiento simple y consciente, como movilidad articular suave y secuencias accesibles.

Ejercicios de atención plena, como el escaneo corporal.

Técnicas de Yoga que promueven la calma, como la respiración abdominal y la relajación.

Cuidado del encuadre y creación de espacios seguros, fundamentales para reducir la hiperactivación.

En Yogaterapia, elegir una técnica no responde a preferencias personales, sino a criterios pedagógicos y contextuales. Comprender el impacto del estrés en el sistema nervioso permite adaptar las prácticas y ofrecer opciones que apoyen la autonomía de quienes participan.

Una práctica situada y responsable

La Yogaterapia no busca intervenir sobre la salud mental desde la promesa de cambios rápidos ni desde la imposición de experiencias. Su aporte se sitúa en el diseño de prácticas corporales cuidadas, con objetivos claros y límites definidos, que permitan a las personas ampliar su experiencia corporal y desarrollar recursos de autorregulación dentro de un marco seguro.

Trabajar con el cuerpo desde esta perspectiva implica reconocer que la experiencia corporal es siempre singular, contextual y profundamente ligada a la historia de cada persona.

Si te interesa profundizar en cómo diseñar prácticas corporales con criterio terapéutico, comprender la relación entre sistema nervioso, cuerpo y salud mental, y aplicar estos principios de forma ética y contextual, estos contenidos se desarrollan de manera extensa y acompañada en la última versión en vivo del Diplomado en Yogaterapia para la Salud Mental, que comienza en enero.


Es un espacio formativo orientado a instructoras de Yoga que desean sostener prácticas más seguras, responsables y coherentes con los procesos emocionales de quienes acompañan.

ÚNETE A ESTE PROGRAMA DE ESPECIALIZACIÓN PARA INSTRUCTORAS DE YOGA

PARTICIPA EN LA ÚLTIMA VERSIÓN EN VIVO

INICIO ENERO 2026

Diplomado en Yogaterapia

Para la Salud Mental

Convierte tus clases de Yoga en espacios que promueven el bienestar emocional, regulan el sistema nervioso y fomentan la salud mental de tus estudiantes.

Escuela Integral de Yoga · 2025

Todos los derechos reservados

Política de Privacidad